viernes, 8 de mayo de 2009

MIRANDO HACIA ATRÁS CON ... CARIÑO

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De vez en cuando, como si mi subconsciente no quisiera olvidar ciertas cosas, asalta mi cabeza algún flashback de mi infancia, que me arranca una media sonrisa nostálgica.
Uno de los más recurrentes, esos que mi memoria historia se niega a archivar, pertenecen a mi lejana época de parvulito.
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La escuela era pequeña y la maestra (una bellísima persona, que Dios cuide allá donde esté) era mi tortura diaria a la hora de hacer aquellas cuentas tan difíciles. Torpón de mí, las mates nunca fueron mi fuerte.
Recuerdo también, aquellas tardes interminables cantando –literalmente-, las tablas de multiplicar o los ríos de España. No sé si aquellos métodos eran muy ortodoxos, ni compatibles con los actuales, pero doy fé que fueron tremendamente efectivos. Todavía resuenan en mi cabeza aquellas cantinelas:
El Miño, nace en Fuentemiña, provincia de Lugo, pasa por Lugo, Orense (Ourense que dirían ahora) y Pontevedra y desemboca en la Guardia, en el Océano Atlántico, su afluente es el Sil….” ¡Todavía me acuerdo!.
Así, de este modo, cientos de datos se escribieron en nuestras mentes casi, sin ser conscientes de ello…, con lo cual, aquello no tenía que ser tan malo.
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Luego, tendría yo, 9 o 10 años, me tocó hacer la comunión con mi cole. Un trece de Mayo, el cole era Nuestra Señora de Fátima y la “comu”, por eso fue en su día. Pero la catequesis de preparación, empezaba mucho antes, y por el mismo método, “cantando”, las oraciones y las verdades de la fé. Un poso, que también ha quedado en mi memoria, una semilla que gracias a Dios y a aquella profe, hoy da sus frutos.
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Eran otros tiempos y otras gentes, pero, los coles de antes, aunque ahora tan denostados, tenían su gran mérito, además de enseñarte las materias propias de estudio, te aleccionaban también en modales, en buena educación y buenas costumbres, en una auténtica educación para la ciudadanía, pero sobretodo abrían los caminos de la fé, a esas pequeñas almas.
Por supuesto que muchas de aquellas semillas no llegaron a fructificar en la madurez, porque las semillas de la fé luego hay que regarlas, pero para mí, ni aquellos tiempos fueron tan malos, ni aquellos métodos tan deplorables, todo lo contrario. Mucho de lo que soy ahora, se lo debo a aquello. Y soy muy feliz, cuando lo recuerdo. ¡Bendito aquel "buen adoctrinamiento"!
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Para terminar, permitidme un popurrí de vídeos de la tele de aquella época… ¿Quién no los recuerda?

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6 comentarios:

Guerrera de la LUZ dijo...

Hola cariño, qué suerte. Es importantísima la educación que se recibe en el colegio. Yo fuí a un colegio laico y muy liberal hasta los 14, que me expulsaron; no tuve la suerte de crecer con una formación en valores y mucho menos una educación religiosa. Luego caí de milagro en un colegio del Opus Dei los últimos tres años, hasta COU. Nunca podré estar suficientemente agradecida a la Obra, sembró en mi una semilla que germinó a los 10 años de salir del colegio, pero dando un fruto abundantísimo.(ya ves que mi vida es "de milagro en milagro y tiro porque me toca").Por todo esto, valoro infinitamente el colegio de mi hijo, de Fomento. Estoy feliz y tranquilísima de que esté ahí.

Mil millones de gracias por tu cariño y por tus palabras, me siento muy unida a ti.

Un abrazo gigantesco.

Fran dijo...

¡Qué actores de lujo los de aquella época!
Tienes mucha razón, se aprendía educación para la ciudadanía pero de la buena para ser buenos ciudadanos y personas.
¿Cómo nos ha ido? Te cuento, seguro que hemos conocido la felicidad, pero falta ese ambiente de paz con esperanza en el futuro y sin las inquietudes y desasosiegos de la sociedad de hoy. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? No es eso y tampoco que entonces éramos niños ¡También aquellos padres trabajaban con más ilusión aunque tuvieran apuros y metieran a toda la familia en un 600!

Militos dijo...

Hay que reconocerlo: ¡qué suerte tuvimos algunos!

¡Gratias tibi Deus!

Gracias por atrapar la infancia en este post.

Un beso rejuvenecido

maria jesus dijo...

Me han encantado los videos. Yo tambien creo que la educación de esa época era completa y nos preparaba una base solida en todos los aspectos. Un abrazo

Militos dijo...

Seguro que tú eras el segundo del pupitre primero de la izquierda. ¿He acertado? Pues si no eres se te parece mucho.

Un beso

Terly dijo...

Me has hecho rejuvenecer un montón
de años, querido Arcendo. La tabla de multiplicar y el Miño, pura técnica memorizante.
Y los anuncios de Gracita Morales, para Oscar.
Un abrazo.

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