miércoles, 22 de febrero de 2012

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI


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Hoy el latín es una lengua muerta. Sin embargo se siguen utilizando "latinajos" y el latín, es referente todavía en muchos sitios.
El latín sigue siendo idioma oficial de la Iglesia Católica, y se usa con más o menos profusión en algunos documentos legales, en la ciencia, en la medicina y también en el campo jurídico; no podemos olvidar que muchas lenguas, las llamadas romances, entre ellos el español, son hijas naturales del latín.

Incluso hoy, en el diccionario de la Real Academia Española se recogen muchas expresiones latinas que pronunciamos más frecuentemente de lo que pueda parecer:
"Ante meridiem" o "post meridiem", "Curriculum vitae", "in extremis", "persona non grata", "ultimatum", "sine die" o tal como terminaba yo mi post anterior, "sine qua non"..., son algunos "palabros" del latín, que todavía nos acompañan pródigamente.

Así mismo.... hay frases latinas, que ya pertenecen por derecho propio al lenguaje cotidiano, porque hasta el más lego... las conoce y sabe lo que significan:
"Alea jacta est", "Cogito, ergo sum", "Errare humanum est", o "Urbi et orbi", son buenos ejemplos de ello...

Sin embargo, "a posteriori" de lo dicho, hoy mi post quiere fijarse en dos frases míticas, que además de tener en común la lengua latina, tienen también otros.... parecidos.
"Ipso facto", sabréis de que hablo, pero antes... "ad hoc", debemos hacer un poco de historia:

Hasta Octavio los generales del Imperio, que obtenían grandes victorias entraban triunfales en ROMA, presidiendo un gran desfile en el que no faltaba de nada: músicos, bailarines, bufones y acróbatas de todo tipo.
Completando la marcha triunfal, llegaba por fin, el General victorioso, subido en un suntuoso carro tirado por cuatro hermosos corceles blancos, y a su espalda, dicen los cronistas que siempre estaba un curioso personaje...: un esclavo, conocido como "servus publicus" que iba susurrando al oído del General, una de las frases a las que hoy, quiero dar protagonismo:
"Memento mori"

De todos modos, dicen los puristas, que esta expresión, no es del todo exacta. Al parecer... según el testimonio de Tertuliano1 probablemente la frase empleada era un poco más larga:
"Respice post te! Hominem te esse memento!"

De una manera más o menos apocopada, las dos frases vienen a decir lo mismo...:
"Respice post te! Hominem te esse memento!", que quiere decir "¡Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre"...y "Memento mori", que se puede traducir como "Recuerda que morirás"
Las dos vienen a recordar al triunfador... dos cosas, que es un hombre y no un dios y..., lo fugaz, que es no solo ese momento particular de gloria, sino la vida misma: ¡Recuerda que has de morir!
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Pero... ¿Que sentido tiene recordar esta frase, precisamente hoy y ahora?... ¡Pues tiene doble sentido y además tiene... mucho sentido!
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- El primer motivo, es por pura comparación, que dicen que son odiosas y en este caso..., lo comparto. El "suceso", que quiero destapar, no es romano, tuvo lugar en los Premios Goya, en Madrid.
Al parecer, se dice, se cuenta, se rumorea -y cuando el río suena, agua lleva-, que alguien, (no se sabe bien, si fueron los organizadores o Rtve), pagaron al menos 10 euros por cabeza, a gente para que esperaran a los invitados a la gala, y cuando estos iban pasando por la alfombra roja, fueran debidamente jaleados y vitoreados ruidosamente.
No sé si este tipo de espontáneos pagados, existen también en Cannes o en Hollywood..., lo que está claro es que no puedo evitar acordarme ahora, por lo antagónico, de aquella otra costumbre romana.
A aquellos generales, cuando celebraban un triunfo, les colocaban a la espalda a un tipo que les iba repitiendo “Recuerda que eres mortal”, para que no se envanecieran, para que no se les subiera a la cabeza la fama... En cambio a estos actorcillos endiosados y demás "adláteres" les ponen admiradores de pega para todo lo contrario, para que se lo crean y nos lo creamos... ¡Hay que ver..., que hasta de la decadente Roma, podemos extraer hoy lecciones de honestidad!

- El segundo motivo..., es por el día en el que estamos y por la similitud en forma y fondo con otra frase que hoy, los católicos recordaremos, al empezar la Cuaresma.
Porque aquel "Memento mori", casa perfectamente con el "Memento homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris".. que hoy oiremos en las Misas cuando nos pongan la ceniza.

"Recuerda que eres mortal, acuerdate que has de morir", le decían al general romano. Y hoy, la Iglesia que es MADRE, nos recuerda casi lo mismo..., "polvo eres y al polvo volverás".
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material se acaba. Que al final sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

A aquellos encumbrados romanos, les decían la frasecita para que no se envanecieran. Igualmente, cuando el sacerdote nos pone la ceniza, nos recuerda que ante DIOS, nada somos, pero también... nos invita a mejorar. A aprovechar la vida, para ganarla.
"La fe cristiana nos recuerda que esta urgente invitación a rechazar el mal y a hacer el bien es un don de Dios, del que proviene toda realidad buena para la vida del hombre. Todo tiene su origen en la gratuita iniciativa de Dios, que nos ha creado para la felicidad y orienta todas las cosas hacia el verdadero bien". como dijo el beato Juan Pablo II.

La Iglesia en definitiva, nos viene a decir lo mismo que dijo siempre y que supo plasmar como nadie, nuestro gran Francisco de Quevedo, sobretodo al final de aquellos famosos versos, que tituló: "Amor constante más allá de la muerte"

"...Su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado."
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De tal manera que aquel párrafo del Génesis "Polvo eres y en polvo te convertirás", con la resurrección, queda superado y  convertido en ¡POLVO ENAMORADO!
Polvo humano sí, pero polvo, del cual DIOS mismo se enamoró, haciéndose uno de nosotros.
Polvo, que..., volverá a VIVIR... "Ad æternum", por su gracia, por su AMOR.
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¡DEO GRATIAS!
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6 comentarios:

caminar dijo...

"...con la resurrección, queda superado y convertido en ¡POLVO ENAMORADO!"
Hermosa reflexión.Gracias por compartirla.

Militos dijo...

Me encanta el Latín y estas historias que nos cuentas.

Creo que ya al imponernos la Ceniza no nos dicen que somos polvo, sino: "Conviértete y cree en el Evangelio"
Acato los cambios de la Liturgia, pero me gustaba mucho más la fórmula de antes.

Mi antepasado Quevedo si entendía de la vida y la muerte:"Polvo enamorado", qué cosa tan bonita.

BESIÑOS DE CENIZA

José Pineda dijo...

CON ESTE POST REGRESÉ AL SEMINARIO
MUY BUENO

SALUDOS

UN ABRAZO Y MI BENDICIÓN

Mento dijo...

Pues si, aunque no lo entiendan muchos, polvo de enamorado, eso quiero ser yo, con tal de sentirme amada por Jesucristo.
Un abrazo.

Maria del Rayo dijo...

Que buena invitación.

Martin Almirón Ariza dijo...

Sursum corda!!

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