lunes, 28 de mayo de 2012

LA OTRA SONRISA


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Lunes.. Uno más o uno menos..., que esto es como lo de la botella, ¡según se mire!
La rutina, que es bendita parte de la vida porque siempre da motivo a oportunidades irrepetibles-, hace que, una vez más..., Juan y Tomás se vuelvan a encontrar.
Son las 8 de la mañana y los dos amigos ocupan los últimos asientos del autobús, camino de su trabajo.
Solo una cosa más he de contaros antes de "espiar" su conversación; es un detalle muy interesante que hay que conocer: ambos dicen ser católicos creyentes.

- Juan. "Bueno Tomy, ya estamos casi en verano y se va notando..."
Tomás responde a regañadientes, enfundado en su sudadera, brazos cruzados y con los ojos cerrados.
- Tomás. "Calla, calla, que tengo un sueño atroz.., y hasta un poco de frío. Para mí, poco cambia."
- Juan. "Pero bueno chaval, ¿es que no estuviste ayer en Misa?.. ¡Pentecostés!, estamos ante un cielo nuevo, hemos cogido todas las fuerzas, tenemos todos los ánimos renovados...."
- Tomás. "Eso lo tendrás tú. Para mí, empieza una semana en la que poco ha cambiado en nuestras vidas"
- Juan. "Pues...., sabes lo que te digo..., que ¡Que insulsa sería la vida si pensásemos así!
Después de haber recibido al Espíritu Santo en nuestra alma, pensar así, no es admisible."

Y entonces... la conversación se empezó a caldear. Tomás ya quiso dar sus argumentos, bien despierto...
- Tomás. "Que fácil y consolador sería pensar así..., ¡pero que difícil es vivirlo!"
- Juan. "Entiendo que, vivir el día a día, sufriendo el camino del desierto se hace a veces muy duro, pero es que muchas veces caemos en la tentación de creer que estamos solos..., y no es así"
Tomás, siguió su perorata.., casi sin oír a su amigo.
- Tomás. "Me pesa la hipoteca, me preocupa el futuro de nuestros hijos, el poder pagar lo básico, el no perder el trabajo. Me lastima la situación de los que quiero, la tuya también querido Juan. Y también me inquieta mucho la salud, la propia y la de los demás...."
- Juan. "Claro que sí Tomy, pero.. son tantas las impaciencias que a veces se nos olvida que, AQUEL a quien le estamos haciendo tantas peticiones... es todopoderoso, y además es PADRE nuestro."

Y Juan, ya de carrerilla, siguió:
- Juan. "Pena, sufrimiento y dolor..., no nos van a faltar. Pero nunca ya el agobio, nunca la desesperación. "¡Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados!"
- Tomás. "Claro que sí, sin embargo no me negarás, las bienaventuranzas son desconcertantes..."
La replica de Juan, no se hizo esperar:
- Juan. "Ciertamente lo son, pero también son el camino seguro de la felicidad"

En este punto conviene decir que, aunque Juan jugaba sin trampas, si gozaba de cierta ventajilla a su favor.
Mientras que Tomás era de los de Misa dominical y poco más; su amigo Juan siempre se había preocupado por aumentar su formación doctrinal.
Además de meditar el Evangelio todos los días, Juan tiene en la cabecera de su escritorio algún libro para ahondar en su relación con Dios. Una sana costumbre, muy útil, en momentos como este.

- Juan: "San Pedro ya nos previno: “Queridos, no os extrañéis del fuego que ha prendido en medio de vosotros para probaros, como si os sucediera algo extraño, sino alegraos en la medida en que participáis en los sufrimientos de Cristo, para que también os alegréis alborozados en la revelación de su gloria”"
Así Juan, en seguida se acordó de algunas citas, que había apuntado en una libreta que siempre lleva consigo. Nunca está mal echar mano de lo que se tiene, ya sea para convencer, para rebatir, para reforzarse a sí mismo o para tratar de ayudar a un amigo. En seguida, Tomás, que era tan bueno y tozudo como su tocayo bíblico, le contestó:

- Tomás: "No me andes con monsergas, ni sermones. Eso está muy bien en el papel. A mí me interesa el día a día. Mis ahorros en Bankia, la prima de riesgo y las lentejas de mi casa... El paro, el conflicto social, que se pueda armar muy gorda y que nos quedemos sin nada. ¡Que lleguemos a las armas! y además me agobia esta jodida salud mia..., que no hacen más que salirme achaques....
Reconozco que a veces, me hundo, me cuesta mucho, incluso creer."

- Juan: "No digas eso, Tomás, no lo digas, que me apena mucho oírlo. Mira yo también sufro, como cualquier hijo de vecino. Y también me preocupo, como tú. Pero... yo rezo, rezo mucho y después sé que en todo este maremagnum, no estoy solo. Yo siento su presencia. Verdadera y realmente y es lo que me gustaría transmitirte"

Tomás, por fin se había quedado absorto y callado ante la mirada clara y directa de Juan. Notaba que aquellas palabras de su amigo eran sinceras.

- Juan: "Déjame que te diga algo, hace poco teníamos un gobierno, fue malo, muy malo. Pero ya se fue. Estos que están ahora, lo están intentando, pero todavía no se nota nada y parece que las cosas van de mal en peor. No entendemos porque nos pasa esto, después de estar toda la vida currando y haciendo todos los días lo mismo, la misma vida, los mismos gastos...
Nosotros no entendemos de macroeconomías. Sabemos del día a día y de lo dificil que es llegar a fin de mes. Sabemos lo que nos falta y lo que nos puede faltar. Nos preocupan los que dependen de nosotros.... ¡Pero no estamos solos!, no podemos pensar que un Padre deje solos a sus hijos en un valle de lágrimas, ni que este sea nuestro destino definitivo y permanente.
La esperanza no es lo último que se pierde, Como cristianos, no podemos perder la esperanza, la esperanza NUNCA se pierde, y además debemos ganarla para los demás."

A Tomás, le llegó la situación límite. No pudo evitar que una lagrimilla paseara por su cara.

- Juan: "Reza, amigo, reza. Insiste, pide, y sufre... que también ese sufrimiento que nos hace vulnerables nos une más a Él. Nos diviniza y también nos hace profundamente humanos. Quien sabe si quizás en ese sufrimiento... el hombre puede encontrar "la humanidad" perdida que lo arregle todo.
Mientras tanto, seamos humildes..., -no vamos nosotros a ser mejores que DIOS que sufrió lo indecible...-, ¡Humildad es grandeza!..., y la soberbia, esa misma que se nos cuela en forma de auto compasión, es la representación misma de Satanás. Así que huye del auto-flagelo y reza. hazme caso. Reza y confía."

Faltaban ya dos paradas para el destino, 5 minutos escasos. Luego cogerían caminos separados, ya no se verían hasta mañana. Pero..., la mochila de Juan que es como un pozo sin fondo, tenía la última palabra.

- Juan: "Mira Tomy, precisamente tengo aquí un recorte fantástico, que nos va a venir muy bien, a tí y a mí, para pensarlo de aquí a mañana en el que nos veremos otra vez.
Se trata de un artículo que Jesús Higueras escribió en ABC hace ya algún tiempo. Es tan bueno, que lo guardé y ahora lo comparto contigo. Deja que te lea un parrafillo:

«Amar es arriesgarse a sufrir. Cristo asumió ese riesgo, manifestando así que el amor de Dios por el hombre llega hasta el extremo de poder perderlo todo por el amado. Muchas veces nos maravillamos del sufrimiento, del dolor del cuerpo del Crucificado, pero olvidamos el dolor del alma de Cristo, pues Él pidió experimentar todos los dolores de todos los hombres de todos los tiempos, también los míos, para poder decir a cada ser humano: No soy un Dios indiferente a tu tragedia personal. Yo sufro contigo y muero contigo para que tú puedas resucitar conmigo».
Sir Clives S. Lewis años después de su conversión, en 1940, escribió El problema del dolor. En este libro dice lo siguiente: “El dolor como megáfono de Dios es, sin la menor duda, un instrumento terrible. Puede conducir a una definitiva y contumaz rebelión. Pero también puede ser la única oportunidad del malvado para corregirse. El dolor quita el velo de la apariencia e implanta la bandera de la verdad dentro de la fortaleza del hombre rebelde

Llegaron a la parada, se abrieron las puertas. Bajaron del bus y luego pasó lo que nunca había pasado; sin mediar palabra se pegaron un abrazo indecible y luego se separaron. Los dos caminaban a sus trabajos, cada uno con dos sonrisas. Una bien visible en sus labios, iluminaba sus caras; la otra..., LA OTRA SONRISA...estoy seguro, encendía sus almas.
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*     *     *     *     *

3 comentarios:

Maria del Rayo dijo...

Arcen me llega a la mente el pensamiento de que no solo es importante sabernos cristianos sino en la realidad vivir como tales.
Confiando siempre en Dios.
Gracias por tan bello relato.
DTB!!
SL2!!

gosspi dijo...

Me hablas todo el rato de la sonrisa de Dios Arcen...y aunque a veces cueste....solo te digo que es lo unico que me atrae y me mueve a Vivir...la pongo en el centro de mi vida y solo El hace que aparezca dentro de mi y hacia fuera!! un abrazo sonriente

Br dijo...

Una conversación muy buena. Los dos tienen buenos argumentos, aunque ya sabemos quién lleva la razón.
ójala fuera tan fácil muchas veces hablarle a Dios de los demás, algunos me pegarían si pudieran!

Saludos!

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