.
Aunque yo quisiera que esta, y todas las
noches, fueran la noche del Santo Espíritu,
lamentablemente los que piensan en "otras cosas", nombran a
esta noche del 31 de Octubre como -la noche de
los espíritus-.
Para
muchos será una noche más..., descanso post-laboral, cena, ratito de tele y al
"sobre" para estar bien descansado y disfrutar del "puente"
que viene en toda su plenitud; pero para otros..., para los más jóvenes, para
-los más inconscientes- y de ellos para los más fogosos..., será esta, una
noche propicia para el jolgorio... disfrazado...
Días antes, primero las tiendas y
luego algunos centros comerciales hicieron "el agosto", vendiendo a estos incautos, toda clase de caretas y maquillajes para Jalouín, y ahora ya, muchas salas de fiesta, discotecas y bares de copas se
preparan, vistiendo sus paredes de telarañas y a sus camareros de monstruitos,
para incrementar los pingües beneficios en la noche del espíritu... -económico-.
Son
muchos los "espíritus" que van a pulular esta noche por
nuestras calles y me temo que pocos serán santos....
Fantasmas, brujas, demonios y zombis serán los
disfraces más solicitados; ¡el feísmo toma las calles, esta noche!. Sin
embargo..., a mí si que me gustaría resucitar a un espíritu, a otro muy benigno
que ahora parece muerto, pero que en realidad está solo dormido....
Este
espíritu es totalmente opuesto a los "celebrados" esta
noche..., este es luminoso, alegre, optimista y verdaderamente
joven. Y sé que existe porque he tenido la suerte de verlo por las
calles de mi ciudad, y no hace mucho tiempo.
Ahora mis calles, las de mi Madrid, no son las de
hace un año. Ahora..., -salvo en este breve paréntesis del puente de los
Santos-, mis calles y plazas son alojamiento de radicales e indignados, campos
de la batalla entre la porra y la piedra, foro de graves insultos y enormes
descalificaciones, lugares de pugna y enfrentamiento.
La
excusa detonante son los recortes económicos, sin embargo este dragón
exterminador solo se alimenta de odio y huye ante el menor asomo de avenencia.
No es
la "cosa" económica la razón, aquí no hay razones, la razón no
existe.... y cuando esta se ausenta..., como decía Goya, se generan monstruos
de pesadilla, que es quizás..., lo que venimos a "celebrar"
esta noche.
Sin embargo hace tan solo un año, las calles de mi Madrid,
fueron otra cosa... Ese es el espíritu que yo quiero rescatar hoy..., el
espíritu del verano de 2011, EL ESPÍRITU DE LA JMJ.
Nunca
antes Madrid, había visto tal cosa.
Nunca
antes Madrid había sido testigo de una alegría semejante.
El pasear
por sus calles, era (según oí decir a alguno) estar -el cielo en la tierra-.
Durante
unos pocos días, esa alegría inmensa, que solo puede venir de DIOS, se apoderó
de mis calles. Por todas las esquinas, en todos los parques, en el metro y en
los bares... No se había visto nada igual. ¡Que fiesta la de aquellos días!
Salían
de todos los sitios, chicas y chicos con sus banderas, cantando, cediendo el
asiento en los autobuses, riendo, compartiendo... Fue algo
indescriptible... Se me erizan los pelos, recordando aquella tremenda
felicidad.
A pesar de los conocidos -y tristes-
incidentes aislados provocados por fanáticos de la ultraizquierda más anticlerical,
algunos de mis conocidos, incluso los más alejados de nuestra fe, se extrañaban
de lo que allí veían. Más de una vez oí decir:
"¿Como es posible tanto joven junto... y no hemos visto una pelea
entre ellos, ni una borrachera, ningún escándalo en un bar...? ¡No hemos visto
nada de eso..!, nada de lo que es costumbre en otro tipo de grandes conciertos
o reuniones juveniles."
Apunto
una más, que me gustó oír por parte de uno de mis "ateos" más
queridos..: "¡Y que limpio queda todo, tras su paso...!, he visto a uno
tirar un papel al suelo por descuido, y a otro chaval recogerlo y corregir con
una sonrisa, al anterior"...
La gente vió que estos no iban en busca de músicas estridentes, ni
de bailes alienantes, ni de estimulaciones adulteradas, y sin embargo su
alegría era palpable, notable..., "sensible". Era una alegría
natural, que no era ni artificial, ni superficial; era profunda y contagiosa.
Algunos
vinieron de muy lejos, gastando sus ahorros. Otros pasaron horas de sol y largas
caminatas, compartiendo bocadillos y cansancios. Muchos durmieron en el suelo,
soportando calores y tormentas..., pero estuvieron ahí, para oír LA PALABRA que nunca pasa y jamás perdieron la
sonrisa.
Hoy y ahora... que estamos ya en EL AñO DE LA FE, yo me pregunto:
¿Que quedó de aquello?
¿Como podemos recobrar aquel espíritu, de fe, de armonía, de
entendimiento, de gozo, de AMOR que vivimos aquí, hace tan solo un año???
Probablemente
el lema de aquel encuentro de luz, nos dé la clave: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe"
Actualmente hay quien ve todo por el lado más oscuro. La
crisis económica, las desavenencias familiares y sociales, las desigualdades y
la falta de respeto generalizada, hacen de esta, una sociedad tristona, sin
futuros, ni esperanzas. Se han perdido las raíces y la casa se tambalea, con
alto peligro de desmorone, Y eso es así porque los valores (sin DIOS) sobre los
que se estamos edificando son arenas movedizas, no es roca firme.
Alguien muy querido, me aconsejó hace poco que
hiciera mis ratitos de oración con los Salmos.., bien pues en este caso, hay
uno..., concretamente el Salmo 127 que es bien significativo, dice así:
"Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los
albañiles"
Ese
es el quiz de la cuestión, ¡estamos ignorando al Señor de la casa!
Toda la Iglesia, todas las Escrituras, los santos y la tradición ahondan
en esta idea del mantenimiento en las raíces de la fe, por eso, para
reafirmarlo se proclama urbi et orbe este bendito AÑO
DE LA FE.
La fé
y la marcha de la sociedad van unidas,
son parejas, por mucho que se empeñen en negarlo. La reconstrucción de lo
caído, la reposición de lo perdido vendrá cuando el hombre vuelva a
buscar la fe, cuando la criatura comience a saber quien es. Como dice San
Pedro en su primera carta:
"Vosotros sois PIEDRAS VIVAS para edificar el templo, no
hecho con materiales humanos sino con sacrificios espirituales agradables al
Padre"
Solo
tras ese convencimiento de ser Iglesia, de ser hijos de DIOS, podrá ser entendible
aquella felicidad que vivimos en la JMJ de Madrid y solo así será factible la
recuperación de la alegría.
No podemos pensar que podemos construir una sociedad más justa y
mejor si no hay raíces. Todo el mundo sabe que cualquier vegetal, que cualquier
planta sin raíz..., se seca y se muere.
Si
quitamos las raíces de la fe, nuestras raíces cristianas, estáremos formando
generaciones muertas. Aunque caminen, aunque trabajen, aunque se muevan....,
¡son muertos en vida! porque les falta la savia vital que da LA FE.
Con
lo que..., si seguimos por esos derroteros, ya no hará hace falta que un día al año sea Halloween,
esta será ya una triste... SOCIEDAD ZOMBI ¡todo el año!.
¿Cual será entonces, el ÚNICO modo de evitar ese lúgubre futuro imperfecto?
"Arraigados en Cristo",
decía el lema. ÉL es nuestra base, sin ÉL nada será posible.
.
...
* * * * *
4 comentarios:
No hay que cansarnos de seguir orando. Aún cuando se vea que el mal va ganando terreno, creo que este es un tiempo de manifestar la fe. Y que muchas personas pasen a ser hijos de Dios en lugar de zombis
Dios nos escucha.
Gracias!!
DTB!!
Firmes en la fe. SÍ. Firmes en la fe.
¡Madre!, llevo toda la mañana con el dichoso Jalouín, tienen la cabeza bien "comida"; en fin, ha habido de todo, pero lo normal es que van como "ovejinas", sin pensar, aunque algunos ¡menos mal! manisfestaron abiertamente la necesidad de rezar a sus familiares y en contra de estas "fiestas" que no comprenden, curiosamente, siempre son los que están confirmados, que tienen las ideas más claras. Es una "pelea" contínua, me han dejado agotadita, pero por lo menos han reflexionado...eso espero...aunque sé que la mayoría hoy sale de fiesta, tira mucho...veremos lo que me cuentan el lunes...
Una estupenda entrada, y sobre lo que dices de las JMJ, estoy completamente de acuerdo, era una maravilla verlo.
¡Muchas gracias! ¡Feliz puente!, un abrazo.
No pasa nada, Dios siempre tiene la última palabra. No hay que temer el venció al mundo y a la muerte.
Además, yo sí creo en los fantasmas, son esos cursos que cobran pero no dan los sindicatos. jeje!
Esos mísmos que hoy en Córdoba han llamado "mafia" a Cáritas.
No pasa nada, perros ladran luego cabalgamos.
Publicar un comentario