lunes, 6 de agosto de 2012

PARTE DE LUCHAS IV: ¡FE!

 
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Parece que a veces es bueno que ocurran ciertas cosas para que nos podamos fijar en otras que siempre están a la vista. ¿En cuántas ocasiones habremos pasado cerca de aquel balcón que siempre tiene flores sin haber reparado en lo bonito que es?, ¿Cuántas lecturas habremos dado a aquel libro, sin habernos parado a saborear ese párrafo?. ¿Cuántos susurros, indicaciones, advertencias, consejos, -muchas veces repetidos-, de nuestros padres, hermanos o amigos, no habremos oído cientos de veces, para olvidarlos nada más cerrar la puerta?

Vivimos mal, demasiado rápido y siempre buscando la auto-satisfacción momentánea. Y muchas veces, no valoramos -aprovechamos- las grandezas propias o las que están a nuestro alrededor..., por vivir tan atolondradamente deprisa.
Por eso, es bueno que sucedan ciertas cosas incómodas, que nos pongan freno y nos hagan pensar en nuestras miserias, y en la cantidad de elementos que están continuamente a nuestro alrededor para ayudarnos a superar nuestras debilidades humanas.

Tiene que haber encrucijadas en el camino, ese es el don de la libertad. Nuestra prerrogativa es elegir. Utilizaremos bien ese regalo, si escogemos bien; porque en este caso..., creceremos, avanzaremos al ideal para el que estamos pensados, desde el principio de los tiempos.
Un trance como el que yo me encuentro, también es un cruce de dos caminos. El de la desesperación, y el de la esperanza.

Habría quien pudiera confundir, diluyendo ambas sendas. Algo así como lo del Ying y el yang, que una parte contiene a la otra y viceversa, y todo forma parte de un todo. Lo Blanco y lo negro, lo masculino y lo femenino, el día y la noche, lo bueno y lo malo, todo junto en un totum revolutum algo difícil de aceptar razonablemente. Cada cosa en su sitio.
Me temo que cristianamente... la cosa es -y debe ser-, mucho más radical. En el camino de la esperanza puede haber tragos amargos, pero NUNCA desesperación. Nuestra esperanza se basa en la fuerza y el poder de AQUEL que TODO lo puede.

Esa es nuestra fe, que no es ni un conjunto de normas sin sentido, ni un conjunto de palabras entrelazadas en una oración. Nuestra fe, es JESUCRISTO, que vivió ayer, que vivirá mañana y QUE VIVE HOY para todos nosotros y con nosotros y que nos acompaña en cada momento de nuestro camino.
Cristo vive, y cuando hablamos con ÉL a través de la oración, no son imaginaciones, estamos charlando con un amigo, que nos quiere, que no nos defrauda y que además es capaz de dar todo y de hacer por nosotros... todo. Esa es nuestra fe.

Ahora, que como sabéis no hago más que leer el Evangelio, me doy cuenta, de la cantidad de párrafos en los que JESÚS insiste en ese propósito.
Esto es algo patente sobretodo en los capítulos de las curaciones. Como dije al principio...: Cuantas veces no los habré leído antes.... y ahora es cuando me doy cuenta de lo que leo.
Todas las sanaciones que Jesús realiza, son ¡gracias a la fe!
¡Cuántas veces le oiremos repetir a Jesús..."Vete, tu fe te ha salvado", a lo largo de su vida.

Pero yo... a veces flaqueo, soy débil. Hago míos aquellos reproches que Jesús hacía a sus discípulos, cuando les llamaba "hombres de poca fe"; me duelen porque a veces me sombrea a mí esa misma actitud..., sabiendo que nada debe preocuparme si El está a mi lado....
Por eso..., queridos amigos -hermanos-, para suplir lo que a mí me falta..., agradezco todas esas ayudas que me prodigáis, porque Jesús limpia, perdona y sana gracias a la fe, la fe de los que se lo piden para sí mismos, y también a la fé... de otros que piden para sus prójimos. Como es el caso de aquel conmovedor centurión: "En verdad os digo.., no he hallado una fe tan grande en Israel."

Dentro de muy poquito, por sabia inspiración del Papa Benedicto XVI, se va a iniciar EL AÑO DE LA FE. ¡Que providente es que el ESPÍRITU SANTO inspire a la IGLESIA la necesidad de ahondar en el conocimiento y en la obtención de la fe!.. Ya que el Evangelio nos dice de forma contundente que “sin fe es imposible agradar a Dios” (He. 11:6).
Nosotros desde esta HOJA, apoyamos lo que puede ser el espaldarazo de esa nueva evangelización que puso en marcha el Beato Juan Pablo, apoyados en LA FE.

Cuando vamos recorriendo el camino y vemos todas las dificultades que tenemos que afrontar nos sentimos vulnerables y por eso... gritamos "Señor... ¡AUMENTANOS LA FE!" Lucas 17,5-10.
Sí... ¡Aumentanos la fe!, no para creer lo imposible, sino para hacer lo imposible que nos toca, para llevar a cabo una vida marcada SOLO por los valores del reino.
"Si tuviereis fe como un grano de mostaza diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible" (Mat 17,14-21).
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7 comentarios:

Camino García dijo...

Querido Arcen, hoy que hablas de lo que no vemos habitualmente en la vida y en el cruce de caminos, en las elecciones que conlleva ese cruce y más que nos vamos encontrando, viene a mí la última entrada de Angelo. Pensar en él es pensar en ti y viceversa, os conocí a la vez y vi vuestra complementariedad de hermanos, y os veo iniciar a los dos un camino. Ha venido a mí la imagen de los amigos que llevan la camilla hasta el Señor... Hablas tú de lo cotidiano que no vemos, y viene a mí que Angelo lo va a ver porque es de lo primero que se impone en el camino de Santiago.

Yo pido insistentemente poder vivir lo que repites en tu hoja, pues me falla la voluntad, me dejo llevar demasiado por los sentimientos,: "La verdadera libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer." (B. Gracián). Así que, te pido oración por mí y esta intención mía.

Un fuerte abrazo, mis hermanos, que Dios bendiga vuestros caminos cruzados y anudados para siempre y a vuestras familias.

Mento+ dijo...

Me gusta leerte así. Y no temas, la unión hace la fuerza y entre todos daremos el cupo de esa fe que necesitas. Yo lo creo así, cuando siento que no puedo con mi cruz, la fe de otros que unen su oración a la mia me mantiene. Cree en eso, por algo Jesús nos hizo hijos todos de María estando en su cruz, ya sabia que ibamos a necesitar estar unidos para subir a nuestra cruz, del mismo modo que Él se sentia unido a su Padre.
Un abrazo sanador.

Milkus Maximus dijo...

Y bueno, a veces Dios nos pide que pongamos lo único que tenemos. Y a veces la oración es un cuerpo cansado, incapaz de meditar, pensar o rezar apenas; o un corazón destrozado, incapaz de sacarse de encima la humillación o el rencor; o un alma que tantea a obscuras, segura del camino pero con apenas un atisbo de donde va pisando.
Y a veces la oración es eso: poner a sus pies lo que somos en ese momento, mucho o poco, pero lo que desnuda y radicalmente somos.
Así que, como andamos a los tropezones unos y otros, ofrezco mis angustias, mis urgencias y mis problemas por los tuyos. Te pido por favor que ofrezcas lo que puedas de lo mucho que tenés, por los mios ;)

Un abrazo.

Maria del Rayo dijo...

¡Que el Señor sea nuestra fortaleza!
Gracias Arcen.
DTB!!

Militos dijo...

Imposible, querido Arcendo, venir antes a tu Hoja y mira que me muero de ganas de hacerlo y tengo en ella, en tí, mi pensamiento más, mucho más que en lo que me rodea, pero mi casa se ha convertido en un auténtico maremagnum. Y doy gracias porque sé que Dios lo está haciendo así para no dejar que me enrede en tristezas y desánimos. Pero nada me impide rezar constantemente por lo que ya es primordial para todos los que te queremos, ni siquiera los mimos y cariños de Paula y Gonzalete, a los que tengo encima todo el día Y que son un auténtico regalo de Dios para estos años míos.

"CREO, SEÑOR, PERO AUMENTA MI FE"

Leerte siempre ha sido un gran impulso para mí en todo sentido, hasta en el político, hemos coincidido tánto desde que eras Lobeznox hasta hoy, pero ahora todas tus palabras llevan al amor de Jesucristo, nuestro hermano en la FE, la ESPERANZA Y el AMOR.

BESIÑOS Y TODA MI FE EN ESA VISITA DEL DÍA 8

SMM

Br dijo...

Mujer ciega ve después del milagro del sol Raffaella Mazzocchi era ciega de un ojo cuando su familia la persuadió para ir a Medjugorje. Cuando vio un milagro del sol primero quedó cegada de ambos ojos durante cinco minutos. Pero pudo ver cuando volvió a abrir su ojo enfermo, y cuando abrió ambos, su inexplicable curación era total. El gran milagro del sol que se produjo el 2 de Octubre de 2011 durante la aparición a la vidente Mirjana Dragicevic-Soldo. Después de mirar un fenómeno similar, Raffaella Mazzocchi recuperó la vista. Ciega de un ojo, sin darse cuenta resultó curada en un instante. No hubo nada gradual en la recuperación del ojo de Raffaella Mazzocchi. A la edad de 16 años, el 22 de Diciembre de 2001, esta chica italiana perdió completamente la vista de su ojo derecha mientras estaba en la escuela. Los médicos dictaminaron que dicha pérdida se debía a una neuritis óptica retrobulbar, un virus que destruye irreversiblemente el nervio óptico. “Se trataba de un diagnóstico sin esperanza de recuperación, y ningún tratamiento funcionó. Tuve que dejar la escuela porque no podía estudiar. Ni siquiera podía dormir, y pasé a tomar drogas psicotrópicas, y en este estado viví en una pesadilla durante ocho años. Perdí la fe y dejé de ir a la iglesia” cuenta Raffaella Mazzocchi en su testimonio en Messaggi Medjugorje. “Un día mis tías, mi madre y mi hermana decidieron ir a Medjugorje, y querían llevarme con ellas a toda costa. Yo era reticente, pero finalmente sucumbí a los ruegos de mi familia, aunque no tenía intención de rezar por mi curación”. Raffaella Mazzocchi y su familia llegaron a Medjugorje y subieron a la Montaña de las Apariciones el 26 de Junio de 2009. En el camino de regreso, algo fuera de lo normal llamó la atención de la familia.
“Mi hermana se dio cuenta de que el sol se movía de una forma anormal, y parecía estar bailando. Por lo que agarré las gafas de sol de mi hermana y con mi ojo bueno, el izquierdo, vi claramente al sol girando sobre sí mismo y latiendo, aproximándose a mi cara y retrocediendo, y cambiando de color constantemente, volviéndose rojo, azul, naranja, verde” según cuenta Raffaella Mazzocchi. “Finalmente me saqué las gafas de sol y empecé a llorar desesperadamente, porque me di cuenta de que había perdido también la vista de mi ojo izquierdo y me había quedado totalmente ciega. Mis gritos llamaron la atención de muchos peregrinos que se pusieron a mi alrededor, pero yo continué gritando más y más de forma desesperada, porque sentía una fuerte quemazón en mis ojos”. “Esta ceguera total duró cinco minutos, los más largos de mi vida. Cuando ella vio que yo estaba aterrorizada, mi madre consiguió sentarme y de algún modo llegar a tranquilizarme” explica esta joven italiana. “Mientras estaba con mi cabeza baja y los ojos cerrados, de repente sentí una necesidad urgente de abrir mi ojo derecho, el enfermo, y me dí cuenta de que podía ver mis manos. Abrí el otro ojo y pude ver muy bien también con él”.
El milagro del sol que vió Raffaella Mazzocchi fue en Junio de 2009 “Moviendo mis manos, acercándolas y alejándolas de mis ojos, me di cuenta de que estaba curada, pero en vez de saltar de alegría, me sentí superada por el miedo y bloqueada. Al ver mis ojos, mi madre se dio cuenta del cambio que se había producido en mí y corrió a darme un abrazo. Eso mismo hicieron muchos peregrinos” cuenta Raffaella Mazzocchi. “Desde ese día, mi vista está totalmente recuperada, e incluso ahora tengo una visión perfecta de 11/10. Y lo que es más importante, he recuperado la fe, porque ahora finalmente vemos en todas las direcciones”. Así como la historia de Raffaella Mazzocchi es bastante conocida en Italia, no había sido traducida al inglés hasta ahora. Fuente: www.medjugorjetoday.tv Traducción del inglés a cargo del equipo de

Militos dijo...

Querido Arcendo: Si puedes contéstame al imail.

Dios te bendiga y dé una buena noche.
Llegue tarde o temprano siempre estoy contigo porque Él nos unió espiritualmente, através del blog, para SIEMPRE,MÁS Y MEJOR.

BESIÑOS

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