martes, 20 de noviembre de 2012

EL DOLOR ÚTIL


 
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No, me temo que aún muchos, incluso cristianos..., no entendemos ciertas cosas. No quisiera yo erigirme en -entendedor- de todo, en repelente sabiondo; es que poco a poco...Dios me va abriendo los ojos y la mente, a fuerza de experiencias..; no es mérito mío. Os cuento porque digo esto:

El otro día, un querido familiar que estos días anda bastante pendiente y me llama a menudo. Me dijo que estaba rezando por mí. Mi contestación fue inmediata, le dije que yo también lo hacía por él y que también ofrecía mis dolores y sufrimientos...
¡Su reacción fue de repulsa!..: "No, los sufrimientos no, que no los queremos"...
Me extrañó su rechazo..., pero no le rebatí, la conversación siguió cordial y nos despedimos con un abrazo. Sin embargo no paro de darle vueltas a esa anécdota. ¿Es malo el dolor?....

En este momento, salvo algún que otro leve jeringazo, no estoy aún sufriendo ningún dolor físico importante. Es más, dolor interior lo que tengo. La incertidumbre, el no saber lo que viene luego, la gran fortaleza -a veces tambaleante- de mi mujer..., mis dudas...
Todo lo que me pasa -ahora- no duele en el cuerpo, duele en el alma... y a veces, me pregunto..  ¿Es bueno padecer tanto?

Querida gente, me vais a llamar loco pero poco a poco voy llegando a una conclusión: Yo creo que sí, y todos lo sabemos.
Aparentemente el mundo rechaza el dolor por sistema, como mi querido familiar; sin embargo esto es relativo. Hay quienes se permiten todo un calvario de operaciones para estirarse la piel o ponerse más de aquí o de allí, para estar más guapos o guapas... Hay quienes, como los deportistas, son capaces de pasarse horas de castigo corporal en un gimnasio y tener rigurosas dietas alimenticias. Etc., etc., etc.
Lo que me queda claro en este punto es que, hasta el mundo sabe que, algunos sufrimientos son útiles. El sufrir sigue siendo un "mal", pero vale la pena sufrirlo para alcanzar un bien mejor o para evitar un daño más grave...
Es cierto que ese dolor puede ponerse al servicio del propio ego. Pero también es posible, sufrir en beneficio de los demás... Ese darle UN SENTIDO u OTRO al dolor es lo que nos ha de diferenciar. Esa es la enseñanza que hemos recibido, esta es la fe que creemos.

De todos modos eso no resuelve el  problema de fondo... ¿Es buena la Cruz???
Dios no quiere nuestro dolor. Pero nosotros sí lo necesitamos, porque es nuestra forma de amar, de estar vivos, de entregar el alma. ¿Cómo podríamos darla si no existiera el sacrificio?
Jesús nos descubrió este misterio. Él nos enseñó que amar es, sobretodo, donación de uno mismo. No ama más el que más goza, ni el que mejor vive, sino el que vive el AMOR hasta sus últimas consecuencias. En hacer realidad ese “Le doy mi vida”, -que tan alegremente decimos a veces, como si fuera una pura imagen lírica-; radica todo.
La religión no es solo un conjunto de normas a cumplir. La religión no es un compendio de bondades guardadas en un Libro. La religión no son solo, buenos deseos e intenciones. 
La religión es sobretodo VIDA, hay que hacer verdad eso en lo que creemos. La religión es sobretodo AMOR, que se tiene que hacer notar, precisamente en los momentos más duros...
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Si queremos ser como Él, debemos ser coherentes. No podemos desperdiciar todo el torrente de amor, que va escondido detrás de cada poquito de dolor nuestro. Él “nos amó hasta el extremo” en toda su Pasión y con toda su Cruz. La Cruz por tanto, (la nuestra, la de cada uno) no solo, no es rechazable, ¡es imprescindible!, es un tesoro de gracias, para nosotros y para los demás, de incalculable valor.
La cruz duele, la cruz cuesta pero es necesaria, aún así no tengamos miedo alguno; en ese -sufrimiento útil-, (desde que ÉL se clavó...), NUNCA ESTAMOS SOLOS.
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7 comentarios:

Militos dijo...

Querido mío, el dolor por el dolor es rechazable,tanto el físico como el moral, por eso se desesperan quienes no saben sobrellevarlo, ofrecerlo, ponerlo en la Cruz de Cristo.

Tú lo entiendes bien, por eso nos dejas estos post tan llenos de vida y de cruz salvadora.


Seguro que vuelvo más tarde, querido hermano, para meditar sobre este dolor que nos une en la Comunión de los Santos, mientras...:

BESIÑOS PARA EL CAMINO, CAPITÁN

Br dijo...

No han comprendido que amar implica sacrificio a veces (cruces). Pero el dolor salvo los masoquistas no lo quiere nadie.

Por otra parte como dicen los anglosajones "no pain no gain".
Sin sacrificio no hay triunfo, y eso tanto en el deporte, arte, trabajo, belleza ... y en los avances espirituales también. No es ser voluntarista, no es caer en la heregía del pelagianismo, es que sencillamente tenemos que corresponder a la gracia de gratuita de Dios, y eso a veces requiere esfuerzo, a veces sufrimiento, (otras alegría, otras directamente cachondeo y juerga), un poco de todo. Como la vida misma.

Tan error es pensar que se creyente es vivir flipando, sin problemas y con sonrisa de puestazo, de puntito por unas copas de más como que todo es sufrimiento, cara de compungido, latigazos, ayuno, y carapena.

Vamos a ver, ni calvo ni siete pelucas. Santa Teresa de Jesús lo sintetizabaa muy bien en una frase suya que me gusta recordar muchas veces:

"CUANTO TOCA AYUNO, AYUNO. CUANDO TOCA FAISAN, FAISÁN".

No es tan difícil.

Rosa dijo...

Tú sabes más, porque lo estás sintiendo y eso no es ser sabiondo ¡sólo faltaba!, sino generoso por compartirlo...

Me río con el comentario de arriba (Br), tiene razón.

Un fuerte abrazo para ti y tu familia.

Muchas gracias.

porlafamiliaporlavida dijo...

Menudo tema has tocado querido amigo. El tema del dolor es un punto de fricción algunas veces entre mis padres.

Como bien sabes mi madre anda luchando contra una metástasis ósea desde hace ya unos años. Cuando mi padre la ve sufrir por los dolores de huesos, ella le responde que ofrece su sufrimiento a Dios. A mi padre le cuesta entenderlo, es creyente pero es más racional, me refiero a que es de los que intenta pasar todo por la razón, mi madre por el contrario tiene el don de la fe, y creo que eso y vuestras oraciones es lo que la mantiene con vida, porque te aseguro que va contra todo pronóstico. El otro día le dijo el médico, Concha es usted una mujer muy fuerte, todo un ejemplo.Un beso fuerte amigo y quedo en espera de tus noticias, gracias por compartir tu testimonio y tu dolor con nosotros.

Br dijo...

Uy! herejía es con J perdón.
La mala costumbre de no revisar antes de darle a publicar.

Maria del Rayo dijo...

Sentirse en los brazos de la Virgen es uno de los mayores consuelos.
¿Cómo será vivir con Dios?
Que la espera sea grata y no larga.
Unidos en oración.

MARISELA dijo...

Querido amigo: leerte es un consuelo para todos, pues nos das aliento con tu ejemplo.
El dolor es una sensación muy independiente y particular de cada persona, e incluye un carácter físico y otro psíquico. Además de que se ve influido por los condicionamientos sociales, morales y de tipo religioso. Así las cosas creo que en el dolor crónico, que es el más difícil de levar y entender (sobre todo entender) nuestra relación con Dios y la eternidad es fundamental: quien tiene a Dios a veces flaqueará, pero nunca se rendirá ante el dolor. He visto sufrir dolores intensos a muchas personas que no ha perdido la sonrisa. Creo que el dolor nos curte y nos moldea y nos hace mejores. No tiene que ser muy intenso: las personas que se operan de una hernia discal muchas veces terminan con dolor crónico, si no tienen una vida espiritual (y digo espiritual en general, sea la religión que sea) no podrán hacerle frente al dolor.
Yo no querría tener dolores, pero siempre que los tengo pienso en Jesús, en lo que sufrió por mi, y eso me hace continuar viviendo sin amarguras o rencores. Un besote campeón, y gracias por tus palabras que siempre me alientan a seguir.

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