domingo, 15 de abril de 2012

JUICIO (público) A UNA MONJA


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Y hoy es domingo y me apetece sobre todo, hablar, contar lo que se sabe, lo que va apareciendo, lo que después de tanta mentira, manipulación y ganas de hacer daño, se va destapando.

Los medios de este país, en su gran mayoría, controlados por la izquierda más beligerante contra lo católico, utilizan bulos y calumnias para soliviantar a la opinión pública; la engañan, la manipulan, la ponen en contra de quien les viene en gana.
No respetan, nada. Ni plazos de espera, ni presunciones de inocencia. Acusan y acusan, y luego... si resulta que nada es cierto..., ¡NUNCA!, en ningún momento, en ningún caso, recogen velas y piden perdón publicamente por el daño hecho, a personas e instituciones. Así funcionan las cosas, de los "tolerantes".
Por eso.. en defensa de la justicia y de la verdad, es imperativo aclarar las cosas, informar debidamente, para que las personas dejen de ser masa (que es lo que quieren), tengan la oportunidad de conocer los hechos y... la libertad de opinar -con criterio- sobre los mismos.

Después de la charlotada que montaron con la homilía de Monseñor Reig Plá; el blanco de todos los ataques laicistas, ha sido la religiosa sor María Gómez Valbuena, monja de las hermanitas de la caridad, que hace años, prestaba servicio como asistente social en la clínica Santa Cristina de Madrid.
Ahora..., acaban de imputar a esta monja, ya anciana, por un grave delito de ROBO O VENTA DE NIÑOS. Está encausada por el Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid y está siendo la comidilla de los medios... voraces de carnaza eclesial.
Quisiera antes de empezar, destacar la determinación de la monja, que en ningún momento ha eludido la Justicia. La monja, vestida siempre con el hábito de las hermanas de la Caridad, ha estado en todo momento donde y cuando le han dicho. A pesar del Calvario interior, que seguro, tiene que estar sufriendo.
Hagamos pues, un repaso de los hechos y las circunstancias, para tratar de reconstruir la historia lo más fidedignamente posible, para así, entender e interpretar lo que sucedió.

Los protagonistas de esta historia, además de la sor, son Alejandro Alcalde, la que hoy es su ex-mujer, de nombre Juana (el apellido no se ha hecho público), y la pequeña... PILAR, que es la persona principal, objeto de esta investigación.

Alejandro Alcalde compareció el viernes pasado como testigo ante el Juez Adolfo Carretero, que instruye la causa.
Alcalde declaró que en 1982 su entonces mujer y él acudieron a las Diputaciones Provinciales porque querían adoptar un niño y que fue Sor María, la que se puso en contacto con ellos para comunicarles "que no se hicieran ilusiones" porque era "muy difícil".

Según la versión de Alcalde, la religiosa les dijo que iba a intentar buscar para ellos, una madre que quisiera dar en adopción a su hijo. Al parecer, "a las dos o tres semanas"  Sor María, les llamó diciendo que "había posibilidades de que una mujer con falta de medios quisiera desprenderse de su hijo".

En este punto del relato conviene recordar, según explica el ginecólogo, Doctor Eduardo Vela, al que también quieren implicar en el caso, que... en aquella época, ni las costumbres eran las mismas, ni las leyes eran las que rigen hoy.
"En aquel entonces, si una mujer soltera se quedaba embarazada corría un riesgo del ‘deshonor’ que suponía; por eso... las propias mujeres trataban, por todos los medios, ocultar el embarazo ante los vecinos y familiares. Según la legislación de aquellos años, solo había dos opciones: coger un avión para abortar en Londres o bien dar al bebé en adopción, tras los nueve meses de embarazo."
Así, se sabe que precisamente muchas monjas, por caridad y con cariño, acogían a las embarazadas en residencias, donde eran atendidas, hasta que llegaba el momento de dar a luz.

El doctor Vela asegura que cuando nacía el niño, la madre tenía la opción de hacerse cargo o de darlo en adopción. Cuando ocurría lo segundo la Junta de Protección de Menores daba al niño en acogimiento, y la madre biológica tenía hasta un año para reclamar el bebé, que le sería devuelto si ella así lo deseaba.
Si por el contrario, al pasar este tiempo la madre no reclamaba al niño, se ponía en marcha todo el proceso burocrático con abogados y notarios, para concluir el proceso de adopción. Al cabo de dos años se conseguía la adopción plena y, por ley, “había que deshacerse de todos los documentos que ligaban al niño con su madre”. Por este motivo el doctor explica que es imposible ‘ligar’ los hijos con las madres, puesto que toda la documentación era destruida, según marcaba la ley.

Continuando así, con el relato de los hechos..., y siempre según la declaración de Alejandro Alcalde ante el Juez, habrá que decir, que una vez aceptada la propuesta de Sor María, posteriormente el matrimonio, tuvo que  certificar solvencia económica para mantener a la niña.
Lo que sí hay que resaltar, es que NUNCA pagaron dinero por la adopción
solo se limitaron a abonar los gastos de manutención de la madre biológica los días que estuvo hospitalizada y de la niña, que estuvo 60 días en la incubadora, que ascendía a unas 80.000 pesetas (unos 480 euros). ¡Nada más!
La adopción, así tuvo lugar, de la forma más correcta y legal posible. Con el ABSOLUTO consentimiento de la madre progenitora, gracias al IMPECABLE PROCEDER de la monja en cuestión.

Otra cuestión..., es el revuelo que ahora, la progenitora, que -después de tantos años-,... le interesa montar el pollo. Estoy seguro, que sus intereses son puramente económicos, sin embargo cuenta con la inestimable ayuda de toda la MANO NEGRA del laicismo más belicoso, que le hace de eficaz ALTAVOZ DIFUSOR.
Es muy fácil, para alguien sin educación y sin escrúpulos, dejar caer ante un micrófono, "Si no lo paga aquí, lo hará más arriba", para ser objeto de grandes titulares en los medios del -pensamiento único-, y tratar conseguir lo que antaño no quiso, una alta indemnización monetaria; pero eso, ni aunque la crisis apriete.., en ningún caso, es honrado, bueno, ni admisible.

Lo que están haciendo unos y otros, probablemente por motivos diferentes, tiene muchos calificativos, entre otros:  mezquino y despreciable.
No solo están perjudicando a la Iglesia, a la monja y a mí (que soy católico); sino que están haciendo también un daño terrible, que puede ser irreparable a la niña, que tan miserable y farisaicamente, dicen defender.
Espero que esta asquerosidad no quede impune, y de verdad se haga JUSTICIA, y si es posible, quien tenga que pedir perdón... que lo pida (aunque eso, conociendo el percal, lamentablemente se adivina..., imposible).

*    *    *    *    *

4 comentarios:

Angelo dijo...

¡Claro, está muy próximo el año de la fe que proclamará Benedicto XVI! Y como ocurrió con el año sacerdotal, las puertas del Infierno empiezan a temblar y por lo tanto...
Nos espera otro año de aupa, pero el bien... ¡Siempre triunfará!
Un abrazo

Maria del Rayo dijo...

Hay gente que vive de los escandalos, son muy rentables y dejan buenos dividendos.
Estoy de acuerdo con Angelo.
El infierno tiembla y el demonio llora.
Gracias.
SL2!!

Militos dijo...

Lo has explicado admirablemente, Arcendo. Todo queda meridianamente claro y repulsivo.
Ya sabes lo mucho que me afecta este tema.
Lo que sí es cierto es lo difícil que era conseguir una adopción. Los niños dejados en la Inclusa, simplemente con que la madre los visitase una vez al año ya no podían darse en adopción. Pasado el tiempo la mayoría de las madres, salvo las que se quedaban allí para amamantar a sus hijos, junto a algunos otros de los abandonados, desaparecían y ya nadie quería adoptar a esos niños porque no eran bebes.
Ya te dije el otro día que en todo el tiempo que vivimos cerca de ellos, con mi padre de Interventor, sólo vimos la dedicación y el desvelo de las Hermanas de la Caridad por aquellos niños, a los que se escolarizaba y preparaba para salir adelante en la vida.

Qué pena, Arcendo, que no seas periodista...
La verdad siempre sale a relucir, pero su conocimiento no llega o no interesa que llegue a los medios de comunicación, por eso los malintencionados actuan así.

Te deseo un felicísimo domingo de la Misericordia del Señor.

BESIÑOS, querido

Br dijo...

Qué suerte tenemos de tener fe, Dios mio. No sé como agradecer a la Iglesia Católica que me ha sabido transmitir el mensaje de Jesucristo. Gracias a laicos, a mis familiares y amigos creyentes.
Qué suerte tener la certeza de la existencia en la otra vida, que suerte que Dios sea misericordioso y que no por ello deje de ser justo. Me siento tan afortunado que quiero que todo el mundo sea creyente. Dios no se gasta, Dios no se termina hay para todos, Dios es infinito.

Dicho todo esto, y referente a lo que dices Arcen, Dios no es indiferente al sufrimiento del justo. Las Sagradas Escrituras están plagadas de menciones a la intervención de Dios en favor del débil, del calumniado, del juzgado injustamente.

"QUIÉN NO QUIERA PASAR POR LA PUERTA DE MI MISERICORDIA, TENDRÁ QUE HACERLO POR LA DE MI JUSTICIA"

Le decía Jesús a Santa Faustina, y querido Arcen, lo segundo es lo que les espera a todos aquellos que no han querido acoger el mensaje, que solo buscan los intereses mundanos, que solo buscan hacer daño una y otra vez ... les espera la puerta de la JUSTICIA.

Satanás es fuerte, pero de entrada nos es todopoderoso. Si nos ataca,incluso el que ha pactado con el, siempre le queda correr hacia los brazos misericordiosos de Jesús.

Pero ay! de aquel que tenga que pasar por la justicia de Dios rechazando su misericorida...

¿A quién correrá a buscar ayuda?

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