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Cada vez estoy más convencido, esa teoría -hoy
tan triunfante- que llamamos relativismo cultural es sobretodo... una ordinaria
mezcla de ignorancia supina y tontería a granel, a partes iguales, pero en proporciones
insospechadas.
Desgraciadamente
hay mucho ignaro, que se empeña en seguir siéndolo y que además... opina.. No
es lo malo eso, sino que cuando se les da cancha, (gracias a ciertos medios
interesados en la basura intelectual), todos estos palurdos, pueden
generar modas o suscitar diversas
corrientes de "opinión", afines.
Es vox populi, que uno de esos medios pro bazofia cultural, es
Telecinco. Lo que yo no sabía hasta ayer, es que el director de
informativos de esa casa, contribuía activamente a favor de la ignorancia
colectiva. Tenía a Pedro Piqueras por mejor profesional, le creía por encima de
la mediocridad.., me equivoqué y lo siento. Fue una decepción.
Piqueras,
además de tener el cargo que ocupa, conduce uno de los telediarios de esa
cadena, el de la noche. En ese espacio televisivo, él dirige plenamente, decide
las noticias, el orden y la duración, es el máximo responsable.
Estaba
claro que ayer una de las noticias en todas las televisiones del mundo (les
guste o no) era la publicación del último libro del Papa Benedicto XVI.
Telecinco, también la dió..., pero a su manera.
Los cinco minutos -largos- que duró el reportaje,
Piqueras se limitó a dar la reseña de la publicación, para luego dejarlo en
pura anécdota, alimentando la tonta polémica de la presencia o no, de los
animalillos en el pesebre de Belén.
Telecinco,
con Piqueras a los mandos, no quiso desaprovechar la ocasión y en otro de sus
acostumbrados alardes de manipulación demagógica, sacó los micros a la calle,
para sondear que le parecía a la gente, que el Papa "prohibiera"
en los Belenes españoles, la mula y el buey...
La
gente, sin ir más lejos, sin indagar más, sin querer saber realmente lo dicho
por el odiado Ratzinger, se quedó en lo accesorio, y algunos sin fundamento
pero con mucha contundencia contestaron.... a degüello.
De
todas esas entrevistadas -(¿al azar?-), me quedo con una muchacha de unos
ventipocos años.... Me llamó la atención por su virulencia verbal y por su look
(tenía un par de piercings en su joven rostro), pero sobretodo porque
fue la única entrevistada..., ¡dos veces!, al principio y al final.
"A
ver que se va a creer el Papa ese, porque el lo diga vamos a quitarlos..., ¡que
se lo ha creído!", decía con aplomo aquella agraciada "joven del
piercing", tan alejada de aquella otra de la Perla de Veermer.
Entremedias..,
cantidad de inconsistencias y majaderías
sin sentido, que "si el Papa nos ha robado la mula y el buey",
"La mula y el buey desahuciados por el Papa", etc., etc., etc.
Pero esto es lo que hay. Como dije al
principio, si das armas a la jauría, los resultados pueden llegar a ser
devastadores. Sin embargo, lo que más me preocupa, es la falta de rigor del
emisor y la falta de contraste informativo por parte del receptor. La apuesta
decidida CONTRA la verdad, que hacen unos y otros.
Unos
con su acción y los más, con su omisión, con su dejadez, con su pereza moral y
cultural. ¿Crisis? ¡Esa es la verdadera crisis!
Pongamos pues nosotros, los puntos sobre las íes, la
coherencia y la templanza en todo, para intentar alumbrar la verdad. Que eso,
¡también es evangelización!
En
cuanto a lo dicho por el Papa, hay mucho que decir y matizar. Evidentemente yo
tampoco puedo hablar con propiedad, puesto que tan solo he leído de su libro,
unos pocos párrafos, pero si me atrevo y debo decir que el Papa nunca habla de
más. Que lo que dice, sabe porque lo dice, no dudo ni un momento de que se ha
documentado suficientemente. El Papa no es un pelanas.
Si hablamos de Benedicto XVI, no hablamos tan
solo del más grande líder espiritual de este tiempo, estamos hablando también
de un profesor universitario, de un estudioso. No solo pesa su intachable
trayectoria moral, sino que su talla intelectual, -como teólogo, filósofo y
erudito-, es seguramente mucho mayor que la de la mayoría de los mortales.
En
este nuevo libro sobre la infancia de Jesús, como en sus otras obras, el Papa
defiende la historicidad de la mayoría de los episodios bíblicos que rodean la
concepción y el nacimiento de Jesús. Y en el sus argumentos son de una firmeza
y un conocimiento histórico pasmosos..
Lo que hace este hombre de DIOS que además es
pastor supremo y obispo de Roma, vicario de Cristo, sucesor de Pedro, siervo de
los siervos de Dios, Santo Padre y Sumo Pontífice, es ofrecer generosamente sus
conocimientos y de paso dar las directrices para encauzar hacía DIOS a quien
quiera, libremente escucharle. Sus opiniones, cuando habla ex-catedra petrina,
son solo eso..., opiniones. Pero opiniones muy autorizadas, excelentemente
fundamentadas. Siempre dignas de oírse y de seguirse.
El Papa no hace sino recoger lo que está escrito y
llamar la atención, (precisamente por respeto a la verdad), sobre lo que no lo
está.
Lo
cierto es que el buey y la mula no aparecen por ninguna parte en la narración
evangélica, eso es un hecho contrastado y contrastable, aunque la tradición
iconográfica haya querido incorporar a tan conmovedora escena, los dos
animalillos. Sin embargo el Papa se ciñe al texto y mantiene que “los evangelistas no pretenden engañar a sus lectores, sino
que quieren contar hechos históricos”, dice el Santo Padre..., y
así obra él mismo.
Por
eso creo que, toda la polémica y todos esos inventos -interesados- sobre
absurdas prohibiciones papales o esperpénticos desahucios animales, están de
más. Ya podríamos muchos aprender del Papa, a contrastar antes de hablar.
Sin embargo muchos cretinos y los medios que los apoyan,
querrán hacer de esta anécdota, el debate perfecto CONTRA la
Iglesia, para estas Navidades...
Hoy
dice Pérez Reverte en el diario el Mundo, que "Cada vez, tienen más sitio los idiotas"...,
¡estoy de acuerdo!, lamentablemente hoy la caja tonta (TV)... fabrica
tontos; es decir, seres no pensantes; es decir... auténticos burros -humanos-.
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