Confieso abiertamente que hacía días que no leía la prensa y me
negaba a ver noticias, y no precisamente por los efectos de mi enfermedad.
Me duele demasiado España, el espectáculo
continuo de bochorno nacional es un clavo demasiado hiriente. Uno acaba
hastiado y triste de ver tanto sinvergüenza -de todos los partidos- intentando
aprovecharse del pueblo -cada vez menos soberano- al que dicen servir.
Lo que ocurre es que detrás de toda esa
tramoya de casos (Faisán, Noos, Campeón, Gurtel, Barcenas, Urdangarín, etc.,
etc., etc.), existe una realidad acuciante de muchos millones de parados, que
ya lo están pasando muy mal, ante los cuales un cristiano nunca puede
permanecer indiferente.
Siempre he sido un firme
defensor de la libertad,
por lo tanto de la libre empresa. Esto implica cierta afinidad con el
capitalismo, bien entendido, en contraposición al socialismo colectivista. Sin
embargo, la razón, la moral e incluso la doctrina de la Iglesia también
advierten de los abusos del capitalismo salvaje.
Atención a este texto:
“La gente
llevaba mucho tiempo comprando y viviendo a su gusto, comerciando y viajando a
más no poder. Y ya se hacía evidente el monstruoso resultado de ello en la
contemplación de eso que se llama capitalismo, es decir, el expolio del pueblo,
despojado de todas las formas de propiedad productiva; la totalidad de los
instrumentos de producción en manos de unos pocos; millones de personas
convertidas en simples sirvientes de la minoría, trabajando por un salario,
siempre inseguro y generalmente mísero e inhumano”
Estas palabras -demasiado actuales- no son
recientes, tienen casi un siglo, y su autor no es precisamente un
revolucionario de salón, es nada menos que G.k. Chesterton, polifacético escritor
católico, celebre por su ingenio y honestidad. Ciertamente a un cristiano, el
sufrimiento humano no nos puede ser ajeno, por eso..., ante la aparente
impotencia personal (aunque siempre se puede rezar) y por amargor, estos
últimos días me he negado a leer la prensa.
Pero nadie llega a estar
aislado del todo y tarde o
temprano, uno despierta del letargo.
La noticia de ayer fue el Debate sobre el
Estado de la Nación.
Pienso que el discurso, algo triunfalista,
del Presidente del Gobierno, en cierta manera, hacía falta. Han sido ya
demasiados recortes, muchas noticias negativas y era necesaria una mirada
esperanzada al frente. Creo que todavía falta mucho por andar y por sacar a la
gente de la precariedad, pero también como he dicho otras veces, creo en la
honestidad de este Presidente y creo que lo que dice, tiene base. Soy
optimista, creo que se empieza a ver la luz, al fondo del túnel.
De todos modos, hay cosas que -aún siendo
precisas- me siguen dando cierto "miedo", y pienso ahora en los
parados y en la gente más necesitada. El Presidente anunció ayer un nuevo
paquete de medidas y -recortes- para una segunda fase de la recuperación. Lo de
los recortes, no deja de causarme cierta zozobra.
Bien es cierto que la crisis
es global, enorme,
probablemente la peor del mundo capitalista occidental; sin embargo aún
asumiendo esto, a mí... que soy un nostálgico empedernido, me vienen a la
memoria otros tiempos de gloria y empuje, en los que España, supo salir
adelante. Seguro que no es políticamente correcto admitir que el milagro
económico español de la posguerra existió, pero decir lo contrario sería faltar
a la verdad.
Vuelvo de nuevo al debate de ayer en el que,
una vez visto lo que antecede, me planteo una pregunta, a la que encuentro
enseguida respuesta. Si entonces... se pudieron hacer tantas mejoras SOCIALES,
con muchísima menos riqueza, ¿cómo es que ahora, para poder subsistir sin que
nos intervengan, se han de seguir recortando mejoras sociales conquistadas hace
muchos años, antes de la democracia?
Sí, digo antes de la democracia, lo
corroboro y... lo pruebo, para que se sepa quien fue el auténtico artífice del
actual y cacareado estado del bienestar (ahora vas y lo tuiteas):
Recién pasada la guerra civil,
el 9 de marzo de 1938,
Franco dicta la Ley del Fuero del Trabajo, en beneficio de los trabajadores. En
base a esta ley fundamental, se aprueban las siguientes leyes:
1 de septiembre de 1939 Ley del Subsidio
familiar.
23 de septiembre de 1939 Ley del Subsidio de
Vejez.
13 de julio de 1940 Ley de Descanso
dominical y días festivos.
25 de noviembre de 1942 Ley de Patrimonios
familiares.
14 de diciembre de 1942 Seguro Obligatorio
de enfermedad.
26 de enero de 1944 Contrato de Trabajo,
vacaciones retribuidas, maternidad para las mujeres trabajadoras y garantías
sindicales.
19 de noviembre de 1944 Paga extraordinaria
de Navidad.
18 de julio de 1947 Paga extraordinaria del
18 de julio.
14 de junio de 1950 Reforma del I.N.P. para
una mejor cobertura en la acción protectora.
22 de junio de 1956 Accidentes de Trabajo
24 de abril de 1958 Convenios colectivos
23 de abril de 1959 Mutualidad agraria. EN
esta ley se encuadran 2.300.000 trabajadores del campo, por cuenta ajena y
propia.
2 de abril de 1961 Seguro de Desempleo.
14 de junio de 1962 Ayuda a la Ancianidad.
28 de diciembre de 1963 Ley de Bases de la
Seguridad Social.
31 de mayo de 1966 Régimen Especial Agrario.
2 de octubre de 1969 Ordenanza General del
Campo, donde se establece la jornada laboral de 8 horas.
20 de agosto de 1970 Mutualidad de Autónomos
Agrícolas.
23 de diciembre de 1970 Ley de Empleo
Comunitario.
Así que.. RESULTA QUE.. en la
ley del 9 de julio de 1976,
todos los trabajadores españoles “YA”
tenían cubiertas las siguientes contingencias por el Estado. Paso a
enumerarlas:
-Seguro de Desempleo.
-Subsidio de Vejez.
-Invalidez permanente total.
-Invalidez absoluta.
-Gran invalidez.
-Discapacitados y Disminuidos.
-Subsidio de Ancianidad.
-Enfermedad Común no laboral.
-Accidente Común no laboral.
-Subsidio familiar.
-Protección familias numerosas.
-Asistencia farmacéutica.
-Asistencia médica.
-Asistencia hospitalaria.
-Vacaciones retribuidas.
-Descanso Dominical y días
festivos.
-Paga extraordinaria de Navidad.
-Paga extraordinaria del 18 de
julio.
-Pagas sobre beneficios.
-Convenios Colectivos.
-Representantes sindicales (liberados).
-Jurados de empresa.
-Representación Consejos de la
administración de las empresas.
etc., etc., etc.
Está claro que aquella
coyuntura, tras una
durísima contienda civil en la que se perdieron muchas vidas y muchos
poblaciones quedaron devastadas no fue nada fácil, sin embargo, la ilusión de
los españoles y la honestidad de sus gobernantes hicieron posible una
remontada que parecía imposible, y sobretodo..., pese a lo que se diga, antes
no había políticos, ni partidos, ni sindicatos tragones, ni comunidades
autónomas nacionalistas plagadas de chupones.... Por lo que no había FRAUDE
FISCAL ni CORRUPCIÓN o, al menos, no tanta como ahora... Y desde luego las
LEYES eran justas y necesarias.
Ese es el espíritu -nacional- que convendría
rescatar, para que la Nación volviera a su Estado... sólido y unido, que en
otras ocasiones ha salido de las peores adversidades.
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